Hampón Hípico
Este cuento brevísimo es parte de una serie de relatos producida en un taller de narrativa en el que tuve el privilegio de participar. Les dedico estos escritos a todos los que estuvieron allí, en aquellas amenas tardes de lectura, re-lectura y llegadas tarde.
¡Paaaartidaaaa! La largada es mala para Luis Alejandro que se quedó trabajando horas extras en su compañía... Ahora deberá llegar hasta su casa solo... Va a toda velocidad, no lo para nadie... Se va a quedar sin pies a este ritmo ¡va veloz Luis Alejandro! pero le falta para llegar a la recta final... La falta de alumbrado público no le favorece para nada y la calle solitaria que debe recorrer es perfecta para un atraco... La carrera continúa ... Cruzó la primera cuadra... ¡Ahí está! Se acerca peligrosamente el ejemplar Willymeis, azote del barrio La Dolorosa y el virtual dueño de esa curva... Acelera ese jinete la marcha hasta su hogar, cruzando aceras como loco... Willymeis se acerca, Willymeis no come cuento... Luis Alejandro sigue a la cabeza y no piensa dejar ese lugar ¡Entran en la recta final! La última cuadra que debe cruzar Luis para llegar con vida, rompe la suela, empieza a trotar disimuladamente, el Willy se aproxima y le da un silbido de advertencia, Luis aprieta como nunca, va volando ese muchacho, va volando ese muchachito, El Willy saca la navaja... El Willy arrecia ¡Ganó Luis!!! Segundo lugar para Willymeis que quedó frío detrás de la puerta de su edificio navaja en mano mientras el ejemplar ganador toma aire y da gracias al Señor...
¡Paaaartidaaaa! La largada es mala para Luis Alejandro que se quedó trabajando horas extras en su compañía... Ahora deberá llegar hasta su casa solo... Va a toda velocidad, no lo para nadie... Se va a quedar sin pies a este ritmo ¡va veloz Luis Alejandro! pero le falta para llegar a la recta final... La falta de alumbrado público no le favorece para nada y la calle solitaria que debe recorrer es perfecta para un atraco... La carrera continúa ... Cruzó la primera cuadra... ¡Ahí está! Se acerca peligrosamente el ejemplar Willymeis, azote del barrio La Dolorosa y el virtual dueño de esa curva... Acelera ese jinete la marcha hasta su hogar, cruzando aceras como loco... Willymeis se acerca, Willymeis no come cuento... Luis Alejandro sigue a la cabeza y no piensa dejar ese lugar ¡Entran en la recta final! La última cuadra que debe cruzar Luis para llegar con vida, rompe la suela, empieza a trotar disimuladamente, el Willy se aproxima y le da un silbido de advertencia, Luis aprieta como nunca, va volando ese muchacho, va volando ese muchachito, El Willy saca la navaja... El Willy arrecia ¡Ganó Luis!!! Segundo lugar para Willymeis que quedó frío detrás de la puerta de su edificio navaja en mano mientras el ejemplar ganador toma aire y da gracias al Señor...








